viernes, 31 de agosto de 2012


SEMANA NÚM. 4   FECHA: DEL _____ AL ______ 
 
NOMBRE DEL ALUMNO
UNIDAD 1  Motivación para la comprensión lectora
1.2.2  Establecimiento de metas y propósitos.
1.2.3  Activación de los conocimientos en la lectura de diversos textos y contextos.
1.3 Entrenamiento de la comprensión lectora.
Competencias disciplinares básicas: Reconoce el papel de la lectura en la recreación o la transformación de una cultura teniendo en cuenta los propósitos comunicativos de distintos géneros.
Objetivo: Realizar prácticas lectoras aplicando estrategias específicas y determinar los propósitos de la lectura

 
RÚBRICAS
NOMBRE DEL ALUMNO:
Aspectos / Rango
Excelente  10/ 9
Bien 8/7
Regular 6/5
CONOCIMIENTO Sebe, conoce
Reconoce y explica  el propósito de la lectura. Domina todas las estrategias lectoras.
Casi siempre reconoce y explica el propósito de la lectura. Domina algunas estrategias lectoras.
Pocas veces reconoce y explica el propósito de la lectura. Solo domina una estrategias lectoras
HABILIDAD Saber hacer
Aplica todas las estrategias de lectura, construye adecuadamente respuestas y cuida la ortografía. Maneja las Tic.
Casi siempre aplica todas las estrategias de lectura, construye regularmente las respuestas y cuida la ortografía. Maneja las Tic.
Pocas veces aplica  una estrategia de lectura, construye con descuido respuestas y no cuida la ortografía. Maneja poco las Tic.
ACTITUD Sabe ser, valores
Siempre participa y colabora en clase, es disciplinado y respetuoso con sus compañeros, cumple con todas las actividades.
Muestra una actitud positiva al leer.
Casi siempre participa y colabora en clase, generalmente es disciplinado y respetuoso con sus compañeros, cumple con la mayoría de las actividades.  
Pocas veces  participa en  y colabora  en clase, a veces es disciplinado y respetuoso con sus compañeros, no cumple con  todas las actividades.  
Rúbrica de la semana
 
 
 
 


Actividad lectora para el mes de septiembre: El principio del placer de José Emilio Pacheco. La evaluación se realizará durante la última semana de septiembre.

Hasta estos momentos hemos abordado aspectos que favorecen e impiden la práctica de la lectura, quizá lo más importante sea el interés que muestra el alumno  por esta práctica, si se libra este obstáculo los avances resultan notables; otro elemento que interviene para favorecer o no el ánimo por leer es el entorno; tanto familiar, como social, el escolar y el personal es decir, los espacios donde se mueven los jóvenes deben se estimulantes para la lectura. Si bien el espacio escolar, resulta ser el idóneo para la práctica lectora, nos preguntamos el porqué es evidente el desinterés, la apatía y el rechazo por leer, en especial en la escuela. De igual manera, reflexionamos sobre los beneficios logrados en el individuo al leer, en especial lo favorecidas que se observan  las habilidades del pensamiento, como lo son: la atención, memoria, comprensión, identificación, comparación, relación, inferencia, el análisis, imaginación, creatividad, entre otras.

Las estrategias  de comprensión  lectora que a continuación se enuncian van encaminadas para que los alumnos lean, comprendan, procesen e interpreten el mensaje de un texto.

La lectura tiene una función social: la comunicación, ésta requiere de un lector que desarrolle un papel activo, mismo que depende de la interacción entre los esquemas, conocimiento, las experiencias sociales, el entorno, el desarrollo afectivo que posee el lector y los contenidos del texto. En la lectura existen problemas de comprensión cuando falta motivación, por un lado ninguna estrategia funcionará si el alumno no abre la puerta del interés y por parte del profesor, la estimulación y persuasión para leer. Cualquiera que sea la manera en la que se motive a los jóvenes, el objetivo es lograr que lean de manera activa, estableciendo una relación texto-lector, y que los contenidos del texto sean significativos para que  tenga sentido la lectura.
A lo largo de la semana estableceremos metas y propósitos al leer, puede ser lectura por placer o esparcimiento, para aprender u obtener conocimientos, para mantenernos informados; cualquiera que sea la razón por la que interactuamos con un texto se requiere de un entrenamiento previo, así como el manejo de una estrategia práctica para leer.

                               ESTRATEGIAS  PRÁCTICAS  DE LECTURA                       ACTIVIDAD PARA LA CLASE: Realiza la lectura de los siguientes textos y contestar las preguntas que se plantea como una de las primeras estrategias sugerida.


TEXTO 1

“Voy a dormir”, dijo con precisión, se colocó a la orilla de sus sueños, se asomó a fondo y se precipitó”

a) Estrategia de lectura.

·         ¿Qué nos dice el personaje hasta este momento?

·         ¿Qué palabras o expresiones nos dan la certeza de que hace lo que dice?

·         ¿Qué frase expresa con mayor precisión que se durmió profundamente?

·         ¿Qué impresión o sensación les produce las expresiones?:

ü  Se colocó a orilla de sus sueños

ü  Se asomó a fondo

ü  Se precipitó lentamente 

POSIBLEMENTE OFRECERÁN RESPUESTAS COMO

“No son expresiones comunes para referirse a que se quedó dormido”

Esta estrategia bajo preguntas dirigidas motiva hacia la reflexión de una frase poco común para llegar al fondo al análisis y al fondo de un texto.

 
TEXTO 2                                            LA DENTADURA

Francisco Tario

Durante la noche dejaba su dentadura en un vaso de agua hervida, sobre una mesita de caoba. Pues una noche, sigilosamente, la dentadura bajó al comedor y se acabó todos los bizcochos.
 

TEXTO 3                                              CENICIENTILLA

Un apuesto hombre tocó la puerta, una hermosa joven abrió con sorpresa, el joven la miró a los ojos y le preguntó si le pertenecía la zapatilla, ella sonrojada dijo que sí, entonces la tomó fuertemente del brazo, diciéndole – está usted detenida – la zapatilla fue encontrada en la escena del crimen.

b) Estrategia de lectura

¿Cuál es el planteamiento, el desarrollo y el desenlace de cada uno de los textos?

¿Qué recursos literarios (narración o descripción) prevalece en cada texto?

¿En qué persona están escritas las obras?

Realiza una descripción de los personajes.

ACTIVIDAD PARA LA CLASE: Realizar la lectura La divina enfermedad de la juventud de Emma  Godoy, aplicar las siguientes estrategias sugeridas.

c) Estrategia de lectura

Ø  Formular predicciones del texto que se va a leer.

Ø  Plantear preguntas sobre lo que se ha leído aclarar dudas

Ø  Aplicar la técnica de marcación para identificar ideas que plantea la autora en el texto

Ø  Resumir las ideas en un escrito e incluir punto de vista.

LA DIVINA ENFERMEDAD DE LA JUVENTUD                   Emma  Godoy

TEXTO 4

“¡Juventud, divino tesoro! “

¿Tesoro? No tanto, no tanto. Atinó más Rubén Darío al aclarar: “La divina enfermedad de la juventud”. ¡Vaya que si hay distancia entre “tesoro” y “enfermedad”! Porque, oigan ustedes, ¡qué mal se sentía uno cuando tenía 15 ó 25 años! La juventud sufre tanto. Ésa es la verdad. ¿Cierto o no? Díganmelo los jóvenes y las muchachas que leen esto.

No estarán de acuerdo conmigo  los viejos que añoran los años mozos. Lástima que ya olvidaron las torturas que padecieron entonces, y sólo quieren recordar que se divertían  y no cargaban sobre los hombros  las responsabilidades propias del adulto. Ya perdieron la memoria de sus ansiedades, depresiones, soledad y desesperación ¿No escribieron su diario? Hojéenlo y se compadecerán de sí mismos, y se alegrarán de haber dejado atrás esa crisis. Yo, desde que releí mi diario, comprendo mejor a los jóvenes. Bueno sería que padres y madres de familia hicieran un esfuerzo por recordar  aquellos estados de ánimo  sobre los que la mente echó pronto un velo, por ser tan dolorosos. Estarán mejor capacitados para conducir a sus hijos.

¿Es triste ser joven?

Si la etapa juvenil fuera todo lo dulce que nos cuentan los poetas, la cifra estadística de suicidios será cero en esa edad, para acumularse en la madurez o en la senectud. No es así, todo lo contrario. Son más que los adultos, los muchachos que desprecian la vida. Un alto porcentaje, aunque no llegue al suicidio, halla desabrida la existencia; peor aún: aborrecible.

Por eso corren en los automóviles sin frenar en las esquinas o en las curvas de las carreteras. Hay también en ello deseo de aventura, anhelo de probar su fuerza, afán de dominio, reto a las leyes; pero debajo, en el subconsciente, azuza el deseo de destruir y de destruirse. Si chocan o dan siete volteretas, ¡nada tienen que perder!

Es un mito la juventud feliz. Jamás la edad abrileña  ha sido un paraíso, en ninguna época de la historia, aunque lo es todavía menos en la hora actual. Sólo que mirada retrospectivamente desde la cumbre adulta, hay una resistencia secreta a rememorar las angustias que entonces padecimos.                             

Pero, ¿cuáles son en concreto las penas que se pasan durante la juventud?

Chicos y chicas desearían vivir en continuas diversiones. No quisieran asumir ninguna responsabilidad. ¡Pero esto no se puede! ¡Y hay que contrariarles! Cada vez que se les niega un permiso para la fiesta o la excursión, hacen el berrinche del siglo. Y estas situaciones son inevitables, pues así es lo debido. Además, no sólo se les tiene que frenar en lo que desean hacer, sino que se les pone a hacer lo que no desean. El estudio y el trabajo son cargas abrumadoras de las que no hallan cómo zafarse. ¡Y ni modo! Hay que cumplir con estos deberes. Las cosas tienen que suceder así, pues la vida obliga a resolver los problemas económicos o a prepararse para solventarlos en lo futuro. Si no, ¿qué sería de estos chicos mañana? Más no ven esto y a veces nadie se los hace ver. Entonces la juventud se rebela. “¡Libertad!, grita. Y no se da cuenta de que la libertad que pide es libertad para hundirse. El ser humano es un “animal de inhibiciones” y con estas contrariedades se le está iniciando en el oficio de ser hombre. Hormonas, cambios y responsabilidades, son pues inevitables  dichas amarguras. Pero hay  más, mucho más. Nuestro estado de ánimo depende en grandísima parte de las hormonas y chalonas que secretan las glándulas endocrinas: hipófisis, epífisis, tiroides* Un miligramo de más o menos en la sangre, nos cambia el humor y hasta podría volvernos locos. Pues bien, el paso de la niñez a la juventud consiste precisamente en la puesta en marcha de las glándulas sexuales. Tal irrupción nueva de sustancias tan poderosas en la corriente sanguínea provoca estados mentales extraños, a veces febriles, a veces depresivos. Como que el “yo” ya no se reconoce a sí mismo por sus cambios tan bruscos. El muchacho no se encuentra, no se reconoce, a ratos le parece que son muchas personas dentro de él y que no cuenta con ninguna. Los jóvenes se sienten pues temerosos, débiles, desorientados. Algunos suelen expresarlo con la agresión como animales heridos, atacando a mordidas a quienes se les acercan. Otros se aturden con mucho ruido en la radio, o yendo a diversiones sin parar. Mas de pronto, especialmente cuando se quedan quietos y solos, caen en la más pesada de las melancolías. Nada les importa. Todo les da igual. La existencia no tiene interés alguno.

De ese estado de ánimo cambiante, exaltado o depresivo, ansioso siempre, derivan otros problemas como el de la indecisión de la voluntad. ¡Ah, cómo se sufre cuando a cada paso la vida fuerza a uno a tener que decidir algo: y un ratito uno piensa que no, y después que siempre sí! ¡Qué rabia da contra uno mismo. La mayoría de los jóvenes padecen de indecisión. No sabe lo que quiere. Entonces prefieren hacer lo que en ese preciso momento desean, es decir, su capricho, antes de que se les pase la ventolera. Después harán lo contrario y así sucesivamente. Esto molesta muchísimo a los adultos, pero molesta más a quien padece.                                                                                                                

El joven no puede depositar su confianza en sí mismo, pues sabe que lo traicionaría fácilmente su volubilidad. ¡Y qué duro es saber que ni de sí mismo se puede confiar!

Te recomiendo que visites la siguiente página para consultar información.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada